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Belkis Muñoz Hernández Asesinada por el hombre al que una vez amó La señora María Isabel Hernández recuerda a su hija como una mujer emprendedora, luchadora, alegre, vivaz y muy sociable ¡Adiós, adiós, nos vemos mañana temprano después del trabajo, mamá!, fue la última frase que María Isabel Hernández, de 48 años, escuchó de parte de su hija, Belkis Isabel Muñoz Hernández, quien fue asesinada el pasado sábado 20 de octubre en el barrio “Ariel Darce”, por dos matones contratados por Kenneth Javier Muñoz Palma, el hombre al que una vez amó. La señora María Isabel Hernández recuerda a su hija como una mujer emprendedora, luchadora, alegre, vivaz y muy sociable. Tenía 25 años cuando prácticamente fue ejecutada por los sicarios, quienes la hicieron hincarse y le dispararon en la cabeza. “Desde que estuvo en preescolar fue muy disciplinada y todos sus profesores decían que era muy inteligente”, acotó. Muñoz Hernández culminó sus estudios de primaria y secundaria en el Colegio 14 de Septiembre, donde siempre la felicitaban porque obtenía buenas calificaciones y era muy entusiasta a la hora de aprender. “Ella nunca perdió años, era muy abnegada, porque tenía en mente que iba a salir adelante y quería convertirse en una ingeniera exitosa”, recordó con voz entrecortada doña María Isabel. Después de terminar sus estudios de bachillerato, Belkis Muñoz hizo el examen de admisión en el Recinto Universitario “Pedro Aráuz Palacios”, donde clasificó con alto puntaje. “Recuerdo que como éramos muy pobres, había días en que se iba sin comer a la universidad, y me decía que no importaba, que solo le diera el pasaje. Gracias a Dios logró una media beca, lo que le ayudó en sus gastos académicos”, comentó doña María Isabel. Luego de graduarse como ingeniera industrial, comenzó a buscar trabajo por todas partes y la perseverancia la condujo a la Cervecería Toña, donde empezó a trabajar como fiscal subcontratada hacía siete meses. “Primero la contrataron por tres meses, luego por cuatro y justamente el día que la mataron iba a firmar contrato de trabajo indefinido”, dijo con mucho pesar la madre de Belkis Muñoz. El encuentro con su verdugo  Relató que su hija conoció al que fue su esposo y “verdugo”, Kenneth Javier Muñoz Palma, en el departamento de Matagalpa, lugar adonde iba de vez en cuando para visitar a una amiga y pasear por esa ciudad. Posteriormente él empezó a visitarla en su casa en Managua, en el barrio “Pablo Úbeda”, y así comenzó una relación de seis años que terminó el día que él la mandó a asesinar. Cuando doña María conoció a su yerno, Kenneth Muñoz, no vio indicios de que fuese un hombre impulsivo o violento, tampoco era tomador, porque a lo sumo tomaba una o dos cervezas, en Navidad o en alguna fiesta de cumpleaños. Luego de estar juntos por un tiempo, la pareja se fue a alquilar un cuarto en el barrio “María Auxiliadora”, cerca del Mercado de Mayoreo. En ese cuarto vivieron su romance y procrearon un niño que tiene en la actualidad cuatro años, el que quedó huérfano, pero siempre pregunta a la abuelita cuándo va a llegar su madre del trabajo. La familia de Belkis Muñoz nunca vio a Kenneth Muñoz golpeándola o dándole malos tratos, pero según doña María Isabel, su hija le vivía diciendo que ya no quería estar con él, por lo que dejaron de alquilar y regresaron a su casa, donde vivieron durante ocho meses sin que mediaran pleitos o problemas. Luego de esa etapa de paz, la pareja se fue a alquilar al barrio “Ariel Darce”, lugar donde sucedió el crimen. El fin del amor La pareja empezó a tener problemas porque Kenneth Muñoz empezó a sentirse inferior, inseguro y celoso, porque Belkis Isabel era una mujer preparada, con empleo, mientras él se dedicaba a la venta ambulante de controles para televisores. “Se sentía mal porque mi hija era ingeniera y él no había estudiado nada, todo empeoró cuando Belkis Isabel entró a trabajar en la Cervecería, porque pensaba que en el trabajo se encontraría con alguien preparado y se alejaría de él”, comentó la madre de la víctima. También mencionó que tres meses antes de su muerte, su hija le comentó que “estaba viviendo un calvario” y que nadie tenía idea de las cosas que le estaban sucediendo, inclusive le dijo que estaba dispuesta a pedir una orden de alejamiento en contra de Kenneth Muñoz. “Cuando (Kenneth Muñoz) se dio cuenta de que mi hija quería una orden de alejamiento en su contra, vino a buscarla a la casa --porque ya estaba conmigo-- y se fueron a discutir a la cocina, ahí le propinó un puñetazo en la cara, lo que hizo que ella cayera al suelo y cuando se iba a levantar le dio otro golpe que la dejó toda morada”, rememoró la madre de Belkis Isabel. Después de ese conflicto la pareja se separó y Belkis Isabel se quedó alquilando el mismo cuarto que habían compartido en el barrio “Ariel Darce”, mientras Kenneth Muñoz se fue a vivir a otro lado, pero la seguía molestando con llamadas y mensajes para que regresaran, y la amenazaba de muerte, denunció doña María, quien desde ese tiempo empezó a cuidar a su nieto mientras la madre trabajaba. La despedida “La última vez que yo miré a mi hija fue el viernes 19 de octubre, 24 horas antes de su muerte, ese día su niño estaba dormido, ella entró al cuarto a besarlo y acariciarlo, luego empezó a llorar, después tomó una caponera y se despidió a gritos de mí, lo último que le escuché decir fue que vendría temprano al día siguiente, algo que ya nunca sucedería”, recordó la madre de Belkis Isabel. Según doña María Isabel Hernández, todos en la familia son muy cristianos y piensan que la justicia de Dios es la mejor, por lo que no sienten odio hacia los responsables de la muerte de Belkis Isabel, pero sí están muy dolidos y por eso piden que caiga todo el peso de la ley sobre los culpables del crimen. “Le digo a todas las mujeres que están pasando algo similar a lo que vivió mi hija, que no se queden calladas, que denuncien a tiempo a sus familiares y a la Policía los maltratos que están sufriendo, que no tengan pesar de denunciarlos, porque si las golpean es porque no las quieren, y que no tengan pesar de alguien que no tendrá compasión con ellas”, exhortó la madre de Belkis Isabel. Ericka María Muñoz Hernández dice que su hermana no merecía haber sido asesinada, porque siempre trató bien a su expareja. Aseguró que Kenneth Muñoz al principio trataba bien a su hermana, pero después comenzaron a tener problemas, producto de los celos de él, que no dudó en golpearla, pero Belkis Isabel nunca lo denunció porque temía que lo metieran en La Modelo, “pero él no tuvo pesar de matarla”. Testimonio de María Isabel Hernández (Madre)

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