Testimonios

Migdalia de los Ángeles Espinales FuentesMuerte en parejaMi hija había llegado hasta el sexto grado, no le gustaba mucho el estudio. Muchas veces trabajaba lavando ropa ajena, en otras ocasiones se dedicaba a recolectar chatarra y cuando le salía un rumbito ella lo asumía, porque la situación del trabajo se encuentra muy difícil.Los vecinos me contaron que la última vez que los vieron con vida fue el 30 de mayo, lo que indica que pasaron cuatro días muertos sin que nos diéramos cuenta de que los habían matado, porque yo vivo en Managua. Ellos de vez en cuando me venían a visitar.

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Sandra Nohemí Chamorro Ayala“Mi hermana pagó con su vida la indiferencia de la Policía”A mi hermana la mató Lorenzo, su esposo, ellos convivieron juntos 12 años. Él siempre la vivía agrediendo, la golpeaba, la insultaba, la agredía sexualmente y muchas veces la amenazó de muerte.Ella había puesto la denuncia a la Policía en más de dos ocasiones en la Comisaría de la Mujer del Distrito IV. La oficial que recepcionó la denuncia lo citó y él nunca se hizo presente, al caso no le dieron seguimiento. Mi hermana pagó con su vida la indiferencia de la Policía.El hijo pequeño de Sandra nos contó la forma en que su esposo la mató.

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 Mercedes Reyes GaitánSu discapacidad le impidió correrse del victimarioYo estaba más dormido que despierto sentado en una silla, me había tomado unos tragos, cuando escuché un grito. Pensé: La Mercedes está gritando porque está soñando. Ella siempre tenía muchas pesadillas, desde que tuvo el accidente en mi moto en donde perdió su pierna.Entonces me fui al cuarto, abrí la puerta y le dije: ¿Qué fue mi amor? Cuál fue mi susto cuando veo al sobrino de ella acostado en la cama y todo un sangral a su alrededor. Después me doy cuenta que ella se encuentra en la misma cama acostada boca abajo.Al inicio pensé que se había desmayado o que estaba llorando. En ese momento escuché a mi hijo que me decía: Papá, mi mamá también está cortada.

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Claudia Yaneth Dávila Sánchez“Al chiquito le decimos que las nubes se la llevaron”Yo estaba acostada con la niña de ella, cuando escuché: Francisca, Francisca, machetearon a la Claudia y a la Magaly. Inmediatamente pensé: Este muchacho será que anda enmarihuanado, sólo locuras está gritando, pero de todas formas me salí a ver. En ese momento salieron también mis otras hijas y juntos pegamos la carrera. En el trayecto yo quería creer que los machetazos que le habían dado a Claudia eran en el brazo y las canillas pero no fue así.Al salir de la casa no me di cuenta que mi nieta, la hija de Claudia me había seguido. Ella llegó primero porque es más rápida y la vio agonizar.

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 Johana Sarahí González Mena “Él había estado preso varias veces por haber maltratado a otra mujer”Johana tenía dos hijos, era licenciada en Sociología y maestra normalista. Trabajaba como docente de tercer grado en el Colegio Cristo Rey, en Tipitapa. Douglas siempre la hostigaba, a todos lados la seguía, por eso ella se había trasladado a trabajar a Tipitapa.Mi hija sufrió mucho maltrato, yo siempre le decía a ella: Mirá,  cuando vos me digás, yo no quiero nada con este hombre, yo te voy a cuidar. Ya sabés que voy hasta el fin con vos.

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 Aryeris del Socorro Artola“Nunca puso la denuncia porque le tenía terror”Aryeris  era mi hija mayor, trabajaba en la zona franca de las Mercedes. Tenía 29 años, había llegado hasta el segundo año de bachillerato y tenía dos hijos pequeños: un niño y una niña.Ese hombre le daba mucho maltrato a mi hija, un vecino de ellos, nos contaba que además de agredirla verbalmente la golpeaba y le vivía diciendo cosas obscenas. Una vez que vino a verme tenía uno de los ojos bien morados, en otras ocasiones se escondía de mí para que no viera como estaba, a pesar de que yo no me metía en la relación de ella, para que sus problemas no aumentaran.Una de esas veces que la encontré bien golpeada le dije: Ya sé que ese hombre te está golpeando.

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Rosa Katiuska Gómez Aguirre

Una queja por vecinos obscenos le costó la vida

Yo estaba esperando que fueran las ocho para ver la novela, cuando escuché que mi mamá, que se encontraba en la calle, estaba discutiendo con unos hombres. Me salí para ver lo que pasaba y le grité: ¿Qué es lo que está pasando mamá? Ella me respondió: Estoy viendo como ese hombre se está orinando delante de nosotros y al reclamarle, me dijo un montón de obscenidades: ¿Dónde querés que me orine?, ¿querés que lo haga en tu boca? Después de escucharla entré de nuevo a la casa.

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